En realidad lo que conozco bien es tu manera de sentir: los
motivos de tu insomnio, de tus lágrimas, de tus alegrías. Me
parece que podría dibujar, eso, si, exactamente, tus sueños.
Y este sobrecito de azúcar que tocas aquí, en el renglón número
"tanto" de esta pagina (cuidado, que no se rompa, va a ser como
un panadero soplado en la siesta de verano, puro copito de
algodón desparramado el azúcar si se cae) lo robé de la mesa de
un bar para dártelo a vos.
A vos que sos de sagitario como yo, o de acuario como mi hija,
o...¿de qué signo sos?
Este sobrecito de azúcar hará que todos los planetas estén bien
espectados para vos.
Que tengas tanta ganas de vivir, que nada te las pueda
anestesiar.
Hará que entiendas que la libertad no es algo que nos llega de
afuera, una imposición, una dádiva, un regalo, una gracia, sino
que es algo que tenemos adentro, que nos pone alas en la mente y
en el corazón, para que nuestras ideas y nuestros sentimientos
puedan volar aunque nos tengan encadenadas a una silla,
amordazadas, quietas, entre rejas, amenazadas.