Victoria apareció tímidamente en mi vida hace mas de 20 años y me acompaño  con su amistad y su afecto en este largo camino hasta el 29 de enero de 2003 en que sus alas se hicieron etéreas para volar junto a Dios.  Hoy quiero con estos versos recordarla y pedirle prestadas esas alas para cuando por cosas de la vida  no sepa como ponerme de pie y me olvide de volar, ella desde donde esté seguro que como siempre...me dará fuerzas para continuar.. 

Estas son mis letras para mi querida amiga, te invito a leerlas:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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