Y se fue así con un suave suspiro,
sin adioses estridentes,
despacito, en silencio, sin despedidas,
preludio de un triste final anunciado.

En esta triste mañana de noviembre
de recuerdos encontrados
fogonazos de mi historia
acuden a mi mente y
el dulce recuerdo de su mirada
me inunda.

Y se fue también parte de mi infancia en Flores,
las viejas casonas con aljabas en flor,
el kiosco de Doña Pilar, las señoritas de al lado,
tantos recuerdos que hoy evoco
cuando la pienso y en esta orfandad
en que me ha dejado con su partida.

 

Y se fue así, como vivió su vida.

Algunos no entenderán tanto dolor,
dirán para sus adentros...-porque llora tanto,
si solo era su tía-.
no saben que se ha llevado un pedazo del alma mía.



Buenos Aires, 6 de noviembre de 2008
En recuerdo a mi tía Blanca que partió para estar mas cerca de Dios.