a mi hija Romina

 

 

Que seria de mi sin la dulce mirada
de tus ojos,
límpidos como el agua del arroyo
y tus palabras que son un bálsamo de consuelo
a mis días aciagos.
Que seria de mi si no estuvieras
presente en cada uno de mis pensamientos
puedo irme de esta vida apresurada
por tener el orgullo de haber sido tu madre.
Crecimos juntas hija mía
ya que cuando te tuve no sabia,
y aprendí lo que es la vida a tu lado.
Hoy te marchas a tener tu propia vida
esa que te mereces mas que nadie,
y estoy dispuesta a renunciar a tu presencia
por que mi amor es mas grande.
Solo quiero que florezcas
aunque sea en tierras mexicanas
aunque al decirlo se me cierre la garganta
y se nublen mis ojos por el llanto.
Ser feliz es la consigna,
enséñales a tus hijos mejor que yo
pude hacerlo a ti y a tu hermano...
enséñales la libertad y de mi mano
vuela paloma blanca en busca del amor.
Yo siempre estaré aquí como un ancla
a donde puedas volver.

 

 

 

 

 

 

     

 

 

 

 

www.criscarbone.com.ar