Cintas de olvido

 

 



En un viejo baúl como al descuido 
encontré cartas ajadas 
atadas con cintas de olvido.
Papeles desgastados por el tiempo
y una rosa seca como símbolo
de nuestro amor.
No pude leerlas,
cobarde enjugué las lágrimas
y las guardé a la espera
que en años venideros,
al encontrarlas por sorpresa,
descubra que no duelen las palabras.

Sepulté con ellas el dolor
que me condena a la agonía
de extrañarte.

 

 

                               

 

 

 

 

 

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