Desencuentro con la vida
con la candidez de tus ojos provincianos
y un largo futuro de amor juntos
que nos anunciaba hijos
amor encanecido
deseos, pasión y desayunos compartidos.
En esta calle perdida en la distancia
de estos largos años pasados
en días vividos sin vos
con destinos opuestos,
faltaron tus caricias
y ese golpecito que me dabas
dulcemente en el hombro
para decirme: -aquí estoy, no te apenes
contá conmigo siempre
-.
Ausencia de palabras y pasiones
en esta larga espera
que me privó de contarte alegrías,
algunos triunfos y muchas lágrimas.
Fue solo un desencuentro,
pero  cambió mi vida
porque aunque nos crucemos a hablar
de vez en cuando algunas palabras casuales...
nunca sabré si has sido feliz
o si me extrañas.