Ha
pasado
tanto
tiempo
desde
aquel
día,
frío
de
Junio
en
que
partiste.
No
tenías
mas
años
que
los
que
tengo
ahora.
No
había
canas
en
tu
pelo
negro
ni
arrugas
surcaban
tu
rostro
pese
al
paso
del
tiempo.
Eras
mi
héroe
mi
referente
mi
ejemplo.
Eras
a
quien
recurría
si
tenía
dudas,
a
pedirte
consejos
o a
refugiarme
en
tus
brazos
si
tenía
miedo.
Hombre
sabio
y
honesto
que
aprendió
del
dolor
todo
el
conocimiento.
Eras
para
mí
el
mas
grande
de
mi
universo.
Con
tus
manos
siempre
prestas
para
la
caricia
necesaria,
y la
mirada
dulce
de
tus
ojos
mansos.
Y
hoy
que
ya
no
soy
una
niña
entiendo
que
grandes
habrán
sido
tus
dudas
y
tus
tormentos.
Pero
gigante
en
mi
recuerdo,
idolatrado,
quiero
decirte
como
en
un
susurro,
cuanto
te
quiero.
Hoy
tu
ausencia
me
da
paz,
ya
no
lloro
como
antes
y
allí
donde
ahora
estas
estoy
segura
papá
esta
oración
que
me
brota
del
centro
del
corazón
llegará
a ti
que
estás
junto
a
Dios.
Y
una
sonrisa
tendrás
y te
sentirás
orgulloso
porque
he
seguido
tus
pasos.
Por
ahí
de
vez
en
cuando
algún
atajo
tomé
seguro
me
equivoqué,
no
tengo
grandes
riquezas
ni
soy
famosa
tal
vez.
Pero
estoy
segura
que
si
estarías
conmigo
te
sentirías
orgulloso
de
la
mujer
que
llegue
a
ser.