|
Aprendí que las
circunstancias
pueden ser modificadas
si cambiamos el cristal
con que las miramos.
Que mi fortaleza puede
ser flexible como el acero
que soporta las inclemencias
sin partirse.
Me enseñaste a encontrar
dentro de mi la fuerza suficiente
para flotar y no hundirme
en el mar de mis conflictos.
Pude aceptar mi vulnerabilidad
como un hecho concreto
pero que no me imposibilita
para resolver y seguir adelante.
Pude como el Ave Fénix resurgir
de mis propias cenizas y revivir,
aprendiendo a entender
mi propia guerra interna.
Conectarme con mi Ser
y
pudiste darme tu mano
conectando nuestras propias chispas
divinas para ayudarme.
Gracias a ti he vuelto a creer
que aun quedan médicos
amantes de su profesión
concientes que su función
no es solo ganar dinero,
sino curar.
Pude reunir como en un rompecabezas
cada pieza de un pasado indefinido
para formar no un presente perfecto..
¡La perfección no existe en términos humanos!
Lo importante es ser felices...
Y en mi eterno presente, lo soy
Gracias a vos.

|