
|
Paso un tiempo importante
viajando en colectivo, en él he escrito la mayor parte de mis
últimos poemas. También me fascina mirar casas antiguas, sus
fachadas, rejas, molduras e imágenes talladas. Quizás
esto hace que no sea tan monótono el llegar a mi trabajo.
Buenos Aires
tiene cada vez menos casas antiguas, muchas hoy tienen sus puertas y
ventanas tapiadas para que no las ocupen, están descuidadas pero son
tan bellas.
Hoy, en ese
juego de ver con los ojos del alma, detuve mi mirada en una plaza, la
estaban remodelando y lucia un cartel que decía: “Obra finalizada”. El arreglo consistió en haberle puesto rejas y cambiar
el piso de polvo de ladrillo rojo por asfalto. Además la puerta
estaba cerrada con un grueso candado, así que debe tener un horario,
si alguien tiene ganas de sentarse a
disfrutar del canto de los pájaros o mirar las flores tiene que ser
en una hora determinada. Resulta que ahora hay que tener una hora
exacta para soñar.
Me pregunto
en que momento de mi vida olvide ese deseo de alcanzar otros “árboles”
por miedo a lastimarme. ¿Cuándo o donde perdí la valentía que
tenia a los 8 años?.
Siempre nos
mandamos mails, con bromas, información no dudo que a veces
importante o cadenas algunos, pero no sabemos nada el uno del otro.
Quizás
algunos me conozcan y saben que soy Cris, dos hijos y
una Web “Rincón del Poeta”, pero hoy quería contarles que una
vez hace mucho tiempo, quise alcanzar un árbol desde un columpio,
nunca lo logre y era feliz porque tenia el cielo en las manos.
Les pido que
no lean este escrito desde lo literario, adolece de muchos errores y
no se olviden que lo escribí en un colectivo, solo les pido que
lo lean con el corazón. Quizás ustedes tengan su propio "árbol"
y quieran compartirlo... Cris Carbone |
|
|