
Ha
pasado tanto tiempo
desde aquel día,
frío de Junio
en que partiste.
No tenías mas años
que los que tengo yo ahora.
No había canas en tu pelo
ni las arrugas surcaban tu rostro
pese al paso del tiempo.
Eras mi héroe
mi referente
mi ejemplo.
Eras a quien recurría
si tenía dudas,
a pedirte consejos
o a refugiarme en tus brazos
si tenía miedo.
Hombre sabio y honesto
que aprendió del dolor
todo el conocimiento.
Eras para mí
el mas grande de mi universo.
Con tus manos siempre prestas
para la caricia necesaria,
y la mirada dulce
de tus ojos mansos.
Y hoy que ya no soy una niña
entiendo que grandes habrán sido
tus dudas y tus tormentos.
Pero gigante en mi recuerdo,
idolatrado,
quiero decirte como en un susurro,
cuanto te quiero.
Hoy tu ausencia me da paz,
ya no lloro como antes
y allí donde ahora estas
estoy segura papá que oirás
esta oración que me brota.
Y una sonrisa tendrás
y te sentirás orgulloso
porque he seguido tus pasos.
Por ahí de vez en cuando
algún atajo tomé
me equivoqué mas de una vez,
no tengo grandes riquezas.
Pero estoy segura
que si estarías conmigo
te sentirías orgulloso
de esta mujer.
Cris Carbone
17/06/2004
|