Y aparece como un fantasma agazapada
esperando un descuido
y me invade, me cubre, me colapsa,
me derriba y me posee.
Y trasmuto en esta sombra gris
que últimamente es el marco
del rictus de mis labios,
de la falta de brillo de mis ojos,
de mi ceño fruncido,
de mi rostro enojado y enajenado.
Y esta aquí, dice presente
y se apodera de mi alma.

En esos momentos siento que no puedo contra ella,
que es mas fuerte... como ahora,
que no se como me deja escribir estos versos.
Ahoga mi garganta y me quita el aire.
Me invade vaya a saber por que motivos,
y su señal son estas dos lagrimas
que ruedan por mis mejillas.
Es su señal, me avisa,
que vino para quedarse,
aunque luche en su contra,
ella ganara por unos días.

Y  habrá ganado una batalla mas la pena... en mi vida.

 

 

 

 

 
 

 

 

 

 

 

     

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
 

 
 

 

 

 

 

La Música de esta Página
"Largo de Haende"
Danielle Licari