Romina mi hija.

Romina mi amor.

Pedacito de alma

que bendijo Dios.

Cuando estoy muy triste

tus ojitos de ángel

con solo mirarme me hacen sonreír.

 

Chiquita preciosa que vas por la casa

hurgando cajones

queriendo saber

todo de este mundo

que desde tu cuna

quietita y curiosa solo podías ver.

 

Que alegría enorme

que siento en el alma,

cuando por el patio

te veo correr.

Y el orgullo inmenso

de sentirme madre,

de verte dichosa

de verte crecer.

Sanita y graciosa,

feliz con tus cosas,

esas que a nosotros

nos parecen tontas

y esa sonrisita tan linda y chiquita,

que todas las penas me hacen olvidar.

 

Solo pido a Dios

que en su gran amor,

bendiga tu vida y te dé valor,

y todas las tristezas sean alegrías

y cuando seas grande rías como hoy.

 

Romina mi hija.

Romina mi amor.

Pedacito de alma

que bendijo Dios.

Cuando estoy muy triste

tus ojitos de ángel

con solo mirarlos me hacen sonreír.

 

                          Cris Carbone©

 

 

 Copyright © Cris Carbone
Reservados todos los derechos de autor
.

 


 

www.criscarbone.com.ar