Sevilla - España-

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Hace un tiempo con motivo del homenaje a mi padre, recibí un emotivo mensaje de una sensible sevillana nacida en Badajoz, así conocí a Amparo. Sevilla, es  la capital de Andalucía, el rincón más bonito del sur de España. Nació en un septiembre otoñal hace 42 años y es terriblemente romántica. Escribe poemas desde que tenía 12 años, ya las redacciones de clases las hacia en versos, torpes versos que fueron tomando alguna forma. Desde entonces ha llovido mucho y mas bien o mas mal ha seguido escribiendo, le apasiona la poesía, tiene escritos mas de 20 libros, todos ellos sin publicar,  algunos de los títulos: “Soledades”, “El llanto de la poesía”, Como un rayo”, “Cartas desde tres estados de ánimos”, “De mis soledades vengo”, “El paseo de los tristes”, “Desnuda”, “Tormenta”, “En las sombras del recuerdo”, “Museo de sentimientos”, “El lugar de los sueños”, “La luna que no quiso posarse en mi ventana”, “Nostalgias”, etc. En fin, una aprendiz de poeta, como siempre se ha definido.

También le entusiasma la pintura, tiene pintados hasta el momento 58 cuadros, la pintura  no es que sea un fuerte en su vida, pero ha llenado muchos de sus vacíos, "si en la poesía es una aprendiz, en la pintura solo es un esbozo", como ella manifiesta alegremente.

Le gusta la fotografía, ha ganado algunos trofeos pero sin salir de la empresa en la que trabaja, cada año se celebra un concurso fotográfico en vacaciones de verano, entre los trabajadores y ha tenido la gran suerte de haber ganado alguno. En fin como Amparo misma nos dice: "Como siempre me decía mi  madre, (a la que perdí hace escasamente 75 días), soy “aprendiz de todo y maestra de nada”, esa frase me la decía cariñosamente y aun sigue retumbando en mis oídos".

Amparo ha llegado con su sensibilidad a mi corazón por el profundo amor que profesa por su madre... por lo cual después de haber conocido algo de su vida, los invito a conocer este:

 

 

 

             

 

   

Buscando ando

refugios absurdos,

donde sentirme segura,

rincones

donde esconderme de mis miedos

y eliminar el desasosiego

inoportuno que en constante

vigilia me mantiene el alma.

Desgastada la calma,

el alma muerta,

ajena,

sin encontrar

la línea neutra

que estabilice mis pasiones.

No puede sufrir más

dolor y más dolor encuentro,

no se puede ser más desdichada

y desdicha tengo,

como cirros que amenazan mi cielo,

como incesantes campanadas tañéndome dentro….

   

                               

  

 

 

Entre dos silencios

se esta durmiendo un momento.

después nos faltaran

para completar la cadena de la vida

los segundos que callamos,

las palabras no dichas,

los sentimientos no expresados,

se unirán a las ausencias de miradas

y caricias dadas al viento

a aquellos abrazos necesitados

cuando se ha sentido el fuego del deseo,

estallando en cada poro.

Un lento equilibrio que me resbala

en la dirección del deseo me guiña...

quiero la cobardía del instante,

para no arrancar ese instinto y echarlo fuera,

me debato en dirección opuesta y solo hallo...

sin quererlo apenas, el deseo acechando en mi puerta

esa puerta a la que llamaste y te abrí

a la que llame y me abriste

y ahora estoy dolida de  morder los minutos

de silenciar lagrimas

de beber de la amarga copa de la distancia...

 

                                          

Pasaré al olvido, como el jinete que se aleja sin sombra, solo seré, una brizna en el aire, ese aire que todos respiramos y que a veces se hace espeso. Yo solo seré recuerdo, pero atrás quedan mis letras, sentimientos y abatares de una vida, sin que una mano desempolve el viejo diario olvidado en un rincón de mis días. Ya sé que hoy me agita el gris, lleva días interponiéndose entre yo y el sol, de esos días saco la cosecha de mis terribles versos, de mis pesadas mañanas, de mis oscuras noches....
... en el camino se alza, una y mil veces la piedra inmensa de las incomprensiones... pero yo, silenciosa, no pido ayuda, solo quiero quedarme dormida en los bordes, acurrucarme a la luz de esa luna que me hizo tantas veces compañía y a la que tanto ame.... solo ella fue testigo de mis decadencias o de mis triunfos, de mis lágrimas o mis risas, esa luna....
la misma que te alumbra en tus largas jornadas.

No quiero gritar, solo quiero cobijarme entre las lágrimas de la lluvia, entre los húmedos párpados abatidos del cansancio, solo quiero restarle días....a esta larga espera, sin saber realmente que es lo que estoy esperando....

 

                                     



Casi me rozo la aurora 
tratando de tocar tu cuerpo 
acortaron los suspiros la distancia 
y nos colamos muy adentro.

La valentía nos brindo el momento 
soñando besos nos quedamos, 
...tan lejanos los cuerpos
y tan cercanas las manos...

En el silencio oscuro de la noche 
rompieron suspiros desesperados 
tan cerca pudimos sentirnos 
que a lomos de la locura, 
el deseo nos fue apagado.

Me fuí quedando dormida 
arrullando un abrazo imaginario 
y entre los besos perdidos 
desee tenerte a mi lado 
para dormirte en el sosiego 
después de haberte amado.



Soñando crepúsculos...
inventándote horas... 
arañándole al olvido, 
un segundo mas junto a ti.

Se ha roto la noche en la garganta, 
dejando prendido tu nombre en el eco, 
ocho años hace que te fuiste 
y aun quiero atraparte en el recuerdo.

Ni te has ido eternamente, 
ni tu recuerdo será efímero, 
mientras estés en mi corazón 
y sigas latiendo como amigo. 
Ese que cerro las puertas a la vida 
y quiso vestirse de olvido, 
dejando soledades heridas 
donde amargas lagrimas me he bebido. 
Ya ves que no estoy por olvidarte, 
a dejar los recuerdos no he aprendido, 
y como cada día te lloro 
con las lagrimas sencillas de quien ha querido.

Espero hayan disfrutado de tan bellos poemas. Gracias Amparo por emocionarnos por tu amor y dedicación a tu madre, desde ahora cuentas con mi amistad y mi admiración.

                                                                 Cris Carbone

 

 

Copyright © Amparo Zapata Matito
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