Viña del Mar (Chile)

Brasileña, se fue de su país a los 30 años, con esposo y dos hijos a cuestas. Desde entonces ha sido andariega.

Finalmente se estableció en Chile, Viña del Mar, donde vuelve a escribir y a soñar.

Hoy tiene 53 años y mira toda una vida llena de aventuras y sentimientos. Ha cosechado tres nietos, un yerno fabuloso y una futura nuera, con los que ha formado una hermosa y gran familia.

Muchas de sus poesías se deben a encuentros y desencuentros con el amor. Algunas, son sentimientos de amigas que han sufrido penas y las compartió con ellas.

Todas son fruto de emociones interiores, que le hubieran aplastado el corazón, si no las sacara en palabras. Te invito ahora a conocer:

 

Soy un ser etéreo,
que se alimenta de poesía,
bebe sueños y duerme
en las alas de la fantasía.
El sol está en mi corazón
y la luna en mis ojos.
Vivo en una rosa azul.

Soy un ser tímido,
Que se esconde por detrás
Del silencio o de la risa.
Soy de hielo cuando no conozco,
de fuego cuando me conquistan.

¿Quien me conoce realmente?
¿El poeta que me sacia?
¿El amado que me emociona?
¿O nadie en este mundo?

Soy un ser atemporal.
No soy de hoy, ni de ayer,
ni del mañana.
Solo soy y vivo en la mente
del que sueña y del que ama,
porque como toda creación,
yo genero solamente
aquello que me da vida.
 

Esta noche quiero bailar un vals contigo.

Un vals de todas mis ansias guardadas en el día.

Juntar mis deseos y recuerdos y bailar contigo.

Quiero tomar tus ojos limpios y transparentes,

que cada mañana llenan los míos con cálidos saludos.

Pensar las risas y los llantos derramados juntos.

Tu permanencia y fortaleza en mis debilidades.

Los frutos cosechados con los años.

El sentirme niña un en el pasar del tiempo,

porque tu me haces sentir así, tan tuya.

Quiero dibujar con mis manos caricias en tu cuerpo,

y llenarte del amor que rebasa mi persona.

¡Deseo tanto decirte todas las cosas,

todos los secretos, todas las palabras!

Quiero que sepas que aún cuando parezco lejos,

muy dentro mío siempre estás presente,

y aunque ni yo misma te recuerde,

eres parte de cada una de mis células.

Juntos creamos vida, y le dimos forma.

Juntos construimos un mundo de a dos.

Esta noche quiero bailar un vals contigo.

Y en este vals recordarlo todo,

y amarte mas, aun más, un poco más,

si todavía puedo. 

 

 

Me siento en un baile de máscaras
enormes, feas, encubridoras,
y no me reconozco a mi misma.
Y no te reconozco a ti tampoco.

Bailo entre personas, todas máscaras,
gente que no conoce mi sentir.
Solo tu sabes, solo tu me sabes
y es como que no estás allí.

En este baile de dos somos enemigos
enmascarados de fuertes e indiferentes.
Pero estoy triste, y aún te sigo amando,
aunque me callo y no te digo nada.

¿Porque desplegamos nuestras máscaras,
y nos herimos como si no nos conociéramos?
¿Porque me lastimas con tu desamor?
¿Porque te ofendo con mis mentiras?

Y bailando los dos, con nuestras máscaras,
vamos pretendiendo saberlo todo.
Tu escondido, que me encontraste otra.
Yo que era otra por saberte escondido.

Y ahora los dos calladamente
nos hacemos los que no sentimos nada,
y cargar con esta máscara pesada
me va matando poco a poco.

Entonces quizás mañana me sorprenda,
y me vea finalmente sin la máscara.
Allí me escaparán dos lágrimas de pena
y finalmente mi corazón te dirá adiós.
 
Cuando nos juntamos, tu y yo,
se unen los cuatro elementos,
agua, tierra, fuego y aire,
para construir nuestro universo.

Soy agua cuando al encontrarte,
mis ojos vierten fuentes de emoción.
Y también, cuando al dejarte,
escurren pequeñas soledades..
Soy tierra cuando te veo cansado,
y abro mis brazos para que te poses
de tus vuelos eternos y enamorados,
y descanses en mi tranquilamente.
Soy fuego cuando te celebro el amor.
Cuando reclamo suspiros y deseos,
y quemo todo lo que toco,
ardiendo en pasiones escondidas.
Soy aire cuando invisiblemente,
te rodeo y doy amparo a tus alas.
No me ves, y te sostengo.
Soy todo y no soy nada.
Tu para mi eres tierra amada,
cuando me calmas, tranquilizas,
con tus cartas, risas y palabras,
y me esperas, y me quieres y me cuidas.
Eres agua en mi entorno,
cuando te siento como otra piel,
suave y adherida a la mía,
por todos lados, hasta mi alma.
Eres aire para mi porque te respiro
a veces como brisa que me acaricia,
a veces como vendaval que me mata.
Siempre eres viento sorprendente.
Eres fuego en mi ser y me consumes,
en llamaradas de pasión, amor, deseo.
Fuego mágico que quema eternamente,
sin nunca terminar con lo que toca.
Y así tu y yo nos entremezclamos,
En cuatro elementos creadores,
de donde nace todo, crece, explosiona.
Y en esta sinfonía de formas, texturas y colores,
juntos hacemos arder la creación,
y creamos la expansión del universo.

¡Que se mezclen las letras, las palabras,
los sentidos, las sonrisas, lo dicho!
¡Que se vayan o vengan los que quieran!
Yo también mezclo, voy ,vengo,
alego, río, canto, peleo y lloro.
Lo permanente es el sol.
Lo permanente es el horizonte,
donde me miro y doy sentido,
donde me caliento, renuevo,
renazco y brillo.
Lumbre y calor en mi vida,
sol radiante que invade mis espacios
con promesas de eternidad.
Caricias suaves y tibias,
sonrisas de luces.
Horizonte que marca
el límite de mi cordura,
la línea tenue que ultrapaso,
cada vez que te veo.
Y cuando llegas, luminosidad,
ya no hay sombras,
ya no hay dudas,
ya no hay espacios.
¡Solo vives tu!
 
Hoy quiero hacer el amor contigo.
Quiero hacer el amor, 
como lo hacen los caracoles.
Se arriman uno a otro despacio,
mirándose largo tiempo. 
Apenas se tocan y se retraen,
cómo reconociéndose.
Y después de saberse ampliamente,
se entregan en un beso tímido
que, de a poco, se hace profundo.
Un beso que se transmite a todo,
hasta que se besen con todo su cuerpo,
y se compartan integralmente.
La entrega es tanta
que se salen de sus casas,
y se adhieren totalmente,
mezclando sus líquidos, sus deseos.
En ondeantes movimientos 
donan su amor intenso,
brillante, dulce y abarcador.
Nada queda sin tocarse,
nada queda sin conocerse.
Todo se entrega, todo se recibe.
Así, como aman los caracoles,
quiero hacer el amor contigo.
Una entrega total: darme entera.
Sentirte todo.
Y como ellos, los caracoles,
dejar caer el universo
en la intensidad de este momento.

Primero te amé en tus obras,
con la fascinación con que
los conejos miran la luz nocturna.
Ocupaste una porción de mi ser.
Y siguió creciendo mi amor,
como la hiedra que adhiere a los muros
y se arraiga a cada momento
con mas fuerza y solidez,
haciendo de ella una sola 
con la pared que la sostiene.
Y te amé como los pájaros aman su libertad,
te amé como las madres a los hijos,
como la amante a su amado,
como un príncipe encantado,
de mis cuentos de hadas de niña.
Te ame con todo mi corazón,
con toda mi ternura,
con toda mi pasión
y con toda mi admiración.
Entonces, solo entonces,
me entregué a ti, entera,
sin presentimientos, sin dudas.
Y como el cordero se entrega
a la mano que lo degolla,
me deje llevar en mi pasión.
Hasta hoy, hasta este momento,
cuando entiendo que mi amor 
era de una sola vía.
Que solo te dejaste querer.
Que fui nada, un paso, 
pequeño recuerdo en ti.
Y aún ahora te amo.
Te amo con la desesperanza
de un barco naufragado.
Con el dolor de ver escurrirme
entre los dedos,
el agua que me quita la sed.
Te amo en cada lágrima,
en cada punzada,
en cada insomnio,
en cada pedazo
que arranco de mi corazón,
en la estéril tentativa
de poder olvidarte.
Te amo en el vacío de mis brazos.
Te amo en el silencio.
Te amo en la ausencia dolorosa.
Te amo aún, en la esperanza
de que un día
pueda dejar de amarte.


      Espacios…
      cada vez más anchos,
      cada vez más largos…
      Silencios…
      cada día mas profundos,
      cada día mas amplios...
      Encuentros...
      cada vez mas breves,
      cada vez mas simples...
      Al mar se lo lleva la marea,
      al sol, se lo lleva la tarde,
      al recuerdo se lo lleva el olvido,
      y creo, cuando llegamos a esto…
      que ya es hora de decir adiós.
      

 


     
Te busco entre páginas y personas,
      te busco entre letras y cartas,
      te busco en canciones,
      te busco en mis sueños,
      en mis recuerdos, en mis deseos.
      Pero solo encuentro espejos,
      pasados, esperas.
      No estas aquí, no estas conmigo.
      Y te sigo buscando
      bajo las piedras donde se esconden
      las ranas que cantan canciones.
      Y te busco en la luna,
      de una playa nocturna.
      Te busco ....
      Y entonces, entro a mi corazón...
      golpeo tu puerta....
      ¡y ahí estás!



    
A veces me confundo los sentidos.
      Si estoy en la realidad o en el sueño,
      porque te encuentro en cada esquina
      de mis pensamientos y de mi vida.
      Eres mi sueño pero no mi utopía,
      ya que te amo con esperanzas de realidad.
      Y aunque sean siempre solo esperanzas,
      me hacen sentirte muy  real en mi

      por mas que transites en la línea de los sueños.



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