Puente del Inca - Mendoza - Argentina

En la lista literaria Xanadu conocí a esta bellísima mujer y poeta, un encanto de persona que hoy engalana a este Rincón de amigos y nos deleita con sus letras. 
Su nombre es Sandra Marina Aloisis Ruggero, vive en Mendoza-Argentina, donde nació un 18 de enero de 1964. 
Desde pequeña estudió baile clásico, declamación y expresión oral, asistió a la Escuela de Pintura y Dibujo al aire libre junto a su padre. En su adolescencia estudió francés, inglés y teatro cursando sus estudios universitarios en la Facultad de Ciencias Económicas. 
Desde los 14 años, escribe poemas, no importa el lugar o el momento, cuando la inspiración se presenta, ella deja todo y plasma sus letras, en su cuaderno, en una servilleta de papel si está en algún café o pub, o en su computadora... 

Su alter ego Geovanna nace en agosto del 2000... 
En octubre del 2001 el Círculo Cultural de Poetas Latinos de Valley Glen, California, Estados Unidos le concedió un diploma de honor por su alto espíritu de colaboración, y su activa participación para con las artes literarias. 
Le han sido publicadas algunas de sus obras en "El Gibralfaro" Boletín de Ciencias Sociales de Málaga-España, en la Revista "Expresiones" de Venezuela, en "El Instituto de la Palabra" - Brasil, colabora también con la revista electrónica "Infomujer" de Buenos Aires-Arizona - Argentina-USA. 

Obtuvo mención de honor en el II Concurso de Cuento y Poesía de Ituzaingo-Bs.As.-Argentina-2004. 
Finalista del 3° Certamen Internacional de Poesía y Cuento Breve 2004 "Mis Escritos", género Poesía.
Ha participado de dos antologías poéticas en los Libros "Sensibilidades Primavera 2002" (como poeta seleccionada) y "Sensibilidades Verano 2002" (como autora invitada) publicadas por Alternativa Editorial Galicia - Europa y Editor Asociado Foro Sensibilidades Madrid-España, obras que reúne autores de la lengua castellana en prosa y poesía, de diferentes nacionalidades.

En abril del 2004 fue publicado su primer libro "Magenta" por la Editorial "El Taller del Poeta" de Fernando Luis Pérez Poza - Pontevedra - España. 
Es propietaria y moderadora de "Xanadú Literatura" y del Boletín Literario "GeoAzul". 
Sus textos han sido editados extensamente en la Web. 
Ella es Geo, una mujer enamorada del amor.



 

                     

Y ahora los invito a  conocer a Geo  a través de:

    

        

    

Quién puede decir
dónde lloran las golondrinas,
dónde las noches amantes mueren.

Quién puede decir
dónde cae la última lágrima de invierno,
dónde el mar su melodía abandona.

Quién puede decir
dónde la entrega detiene la luna,
dónde la mentira duerme.

Y quién puede decir
dónde al alma respira
cuando el corazón no late de amor.

Solo el tiempo.



Oh! noche pálida, luna esclava
¿Para qué estas alas si el viento me arrastra
y el frío es un túnel de sueños sin destino?
¿Dónde encontraré el racimo de horas profundas..?

El rumor de la fatiga aúlla desde viejos lamentos,
un ritual de aguas resbalan 
como cuerpo sin presencia ni sombra.

La noche se une con las sábanas invisibles de caricias
en el fulgor adormecido de mis labios desnudos,
un barco de centellas naufraga paredes, recuerdos...

Toda la tristeza en una lágrima inmensa como el infinito toda
y en esa lágrima un mundo,
una palabra, una llama de sur doliente,
de raíces doradas bajo la lluvia,
un te amo que viaja en mi sangre
como las nubes del adiós.

En esta quieta tarde
el aullido del silencio
se mezcla con la nieve
que deja la blanca caricia
para que mis pies descalzos
escriban tu nombre
sin temor al frío,
sin temor a lo que siento.

             

          

Se adentra la noche
en la ceguera de los labios,
el mutismo a secas 
de la espera
enreda horas de invierno.

¿Cuál aguja desteje tan rápido
la ilusión y en cuál ovillo
se trenzan las historias
para nacer mil veces...?

Late como centella 
y callado se pierde 
cuando avizora la nada,
el latir prohibido
de mi corazón.

 

 

No tengo nombre
ni estelas de mar bajo mis pies,
solo un ayer bajo la sombra
de lunas y catalejos robados,
un violín en cristales
de nieves que derriten cielos.

No tengo sueños
ni cuentagotas de lágrimas,
solo un invierno escrito en infinito
y te pienso sin pensar
con esquirlas que ya ni siento,
con neblinas del tiempo que amé.

   

 

Quizás no me recuerdes,
quizás aún me ames....

Desde que el sol se quemó 
con el hielo de un adiós temprano,
he sido tormenta de tormentos,
nube de lágrimas en el día
para llover la noche sin respiro.

He creado el libro de las preguntas
que desequilibran el Olimpo
con sus respuestas inciertas,
invocando a los Dioses ordenen
el infierno o el paraíso que me habita.

He descubierto en abril que no existen
días en que mi pensamiento no te llame
desde que la luna se marchó en silencio.
y borró tu luz de mis manos.

He hablado sin palabras como 
el sonido del mar en noches de frío errante,
he subido y bajado cien veces los segundos
dando vuelta el reloj, quizás algún instante
me traería tu voz, silente o sonora no importa.

Quizás, a veces, cuando la lluvia sea lunes
y mi nombre vuele en una hoja de otoño,
descubras que aún te amo.

Háblame de tus versos,
de la noche anterior
a la luna,
del sueño atascado
en tu almohada,
de los pasos
perdidos 
después de la lluvia.


Siento 

          tu presencia,

                             lo sabes,

                                           te adentras...


Inmenso albor,
estribas la polifonía
de las horas
clavadas en los sentidos.

                     Sabes que lo sé,

                     porque ya no hay

                     límites contigo.


 

 Sandra Marina Aloisis Ruggero todos los derechos de autor reservados.

 

 

Eres el visitante: