Retrato de su madre pintado con amor por Amparo...



 


Mi madre era ese ser maravilloso que en silencio colmaba todos mis días, jamás hizo ninguna pregunta de mas, pero sabia siempre lo que trotaba por mi cabeza, mis inquietudes y mis sosiegos.

                                             Amparo

  

Los días pasan muy lentos,

la pena se cuela muy honda,

me persigue tu sombra por los rincones

y mis lágrimas se desbocan.

Me cuesta tanto aceptarlo,

que no estarás cuando llegue,

saberte tan sola me oprime el alma,

estas en la morada de los intocables,

de los ausentes, de los elegidos,

me duele cada respiro,

me duele cada palabra que no oyes,

cada gesto que no ves,

cada cuadro que pinto,

cada poema que lloro.

Me duele cada cosa que hago sin ti,

sin ti que nunca más estarás

al otro lado de mi mirada,

calmando mi angustia sin decir nada,

solo sabiéndote al otro lado

egoístamente me conformaba.

Tal vez lo mejor para ti

es este descanso que te puebla,

para mi es un tormento

que me rompe los esquemas.

Ahora solo oigo tu silencio,

ese que viste mis noches,

ese que se agarra a mi pena,

ese que me desgrana el corazón,

rompiendo en mil pedazos los sentimientos.

No me enseñaste a enfrentarme a la vida sin ti,

¡Madre! Me duele tanto tu ausencia,

esa ausencia que visto de lágrimas cada día…

 

 

                                20 Enero 2004  

 

 

 


Se deshace mi corazón, 
incansable trotamundos 
de abatares cotidianos,
me recibe en un rincón 
del mundo la tristeza 
y deshoja mi alma cayendo a pedazos.
La ausencia viste hoy de gala, 
sus mejores trapos me escupen a la cara, 
para deshacerme en lágrimas amargas, 
no busco una salida, busco un escape,
no busco un sosiego busco la calma, 
pero en mi brusca búsqueda, 
solo ayo escombros, 
derrumbos de una vida, 
falsa alegría que me viste a momentos. 
No esta la luz por alumbrar los instantes, 
ni la luna me sale al encuentro 
en la noche de mi pena, 
no hay luna, no hay luz, solo tormento, 
indecisa la mente, 
el cuerpo yerto, 
me acerca el sigiloso rumor de la ausencia, 
un nombre, un momento… 
y después 
en las manos vacías solo el desierto…

 



Dedicada a mi madre, lo mas grande de el mundo.


                     22  enero  2004

 

                      Amparo Zapata Matito

 

 

 



 

 

 

 

La Música de esta Página

"Ave Maria"

Cantada en latín por Nana Mouskouri

 

Mi agradecimiento a Aclis por el diseño del Retrato