Vista panorámica de la Ciudad de Salta desde el Cerro San Bernardo.

Miriam Fuentes

 

Miriam Fuentes nació en Las Flores , Pcia. de Buenos Aires, de adolescente gustó por toda la literatura. 
Adolescente en su pueblo natal crea de una revista estudiantil, "Nosotros", donde refleja su gusto desmesurado por la palabra escrita.
En 1978, se radicó en Campamento Vespucio, Pcia. de Salta, donde se maravilló con la sorpresa del trópico y sus costumbres.
Compartió el grupo "Expresión" de lectura y escritura en Tartagal, Salta el cual genera varias actividades culturales, entre ellas la Antología de Escritores Tartagalenses :"Umbrales" en el otoño de 1992. (Tartagal-Salta-Arg). 

En 1993 junto a escritores de todo su país, participa de la antología "Suburbios Mentales" de Ediciones "Nubla" (Temperley - Bs.As)

Colabora con sus poemas en diferentes cartillas , editadas por el grupo "Vocación" de la ciudad de San Ramón de la Nueva Orán-Salta. También lo hace en revistas y diarios del país.

 

En 1996 recibe el primer premio de autores inéditos, concurso regional Walter Adet, otorgado por la editorial W.M.H y Casa de la Cultura de Salta, con su libro "De lagartos tatuados y pájaros de mango"

En 1998 recibe el primer premio de autores inéditos de la Pcia. de Salta, organizado por la Dirección Acción Cultural de la Secretaria de Cultura, con su obra: "Las bestias del arco iris"
.
Está registrada en el "Diccionario de Escritores Argentinos 1940" recopilado por Silvana Castro, editado en BsAS. Arg.

 

Su tercer libro " La giralda" se encuentra editado parcialmente.

Presentó sus últimos poemas en la sala Mecano, de Casa de la Cultura de Salta, en el ciclo a "dos voces" junto a la poeta Lucrecia Coscio. Del cual da testimonio un CD, editado por Secretaria de Cultura Salta. 
Actualmente se encuentra con su último libro en edición gráfica.
Ella : "gusta viajar las lluvias del trópico y descubrir el momento en que nace el poema".

                     

Y ahora te invito a  conocerla a través de:

            

    


I
Tejer la sombra como la araña 
hacedora en la altura tira fibras 
a la lejanía.
Nos encontramos, guarecidos 
en una alada techumbre 
a punto irremediable que las plumas
quedaron comprometidas 
entre placer y fluidez.
Así
nos recorrimos habitando las imágenes
después de una reserva extrema 
ambigua
que podía traer un pájaro 
o un desierto en la garganta.

................

II

Tejer al borde de la ventana,
ofertas
infinitos borradores labrados 
papeles en todas las versiones
con todos los vocablos
los giros 
los modismos
deshice en ambrosía a mi aliento 
para abrevar la desazón 
cuando en los días, lo lejos, se va lejos.

Y lo cercano se fragmenta 
con todas las patas
muy tarántula arrebaté el alimento
por paredes, a base de papiros
a punto del incendio.

................


III 
Tejer la falta nos desconocía,
nos acercaba, 
esa falta casi eterna,
consecuencia de mezclar a mano 
evocación y pulmón 
próxima a las andadas. 
Los caminos nunca nos dieron 
topetazos
constante e invariable se bifurcaron 
en ejercicio de libertad.
Al rescate de las entrañas 
sacamos hebras de sí, 
hilos, para obtener el alimento 
que nos garantizaría la vida.
                             
................
                            

IV
Tejer de paso por la tierra, 
hilvanar naufragios 
o atar cabos, 
traducidos de nuestra historia
deslizarse del otro... que vive en uno mismo, 
amarrarnos 
andar cerca... de la cuantía 
de todo lo que se ha vivido.
Domesticarse y perder el miedo,
todo nos ha formado; el hábito y el monje
el desgaste y el deslucimiento de los picaportes.

Toda festividad o despedida
es aprendida con la hermosura 
compatible con sobresaltos.
La mirada propia descubre, 
nos inventa un derrotero para salir 
del universo.
V
Tejer la búsqueda
con ojos de araña
indagando a raspones
explorando desvíos
rastreando bermejas percusiones
de lo que no se encuentra
el hallazgo 
y la nebulosa de lo alejado.

................
VI
Era difícil discernir
por la borrasca pegada 
si viésemos semejantes 
a las nubarradas,
de lo escrito a lo próximo.
Subordinados
a condición y terreno
dependía de la grandeza del deseo
del rumbo del pedido
del poder con que las palabras
elegidas nos rozaran.
Porque ellas... estima como quieras...
verifican reflexión 
con el repaso .


Sé que hasta hace poco
los pájaros ahuecaban sus plumas en la madera 
cálida
contagiosa
evocación de vértebras y ramas
añoranza creadora del escenario
del nido.
El sol corría madurando el monte
efervescente
cómplice la lluvia,
persistía detrás la muralla.
Adentro de uno mismo se arriesgaban las plumas!
Sé que hasta hace poco
mis alas
parecían experimentales
tradicionales
intuitivas o pájaros recientes
vacilantes o pájaro emigrantes
entre respiros y expectativas
no sé si yo o si ellos
perdimos la memoria del árbol
y erramos por el viento.

Vale subir por la hojarasca
zócalos
escalones
batiendo alas. 
Muda ilusión azul
espiralada
guiada por su olfato
sacude las persianas
arrastra el ala 
fantaseando amores 
que se fueron, 
hace promesas
fuera de la casa.
vale subir efímera
huellada en polvo
por huecos luminosos 
entra
sobrevolando la mirada
Aviadora 
sin voz 
baja las teclas
juntas
definitivas al aire 
esperamos amanecidas
la palabra.

Pruebo la primavera
porque necesito estrenar 
Este descolorido pelo de arco iris
desencadenado 
bajo las flores del mango.
Inaugurar mi mano del bostezo
en el forcejeo de ventanas irregulares,
presas en mis entrañas.
Empezar otra vez.
Abordar estas primeras lluvias de octubre
que estallan en mi vestido 
tanteando el calor de la sangre.
Remover el jardín.
Debutar la mirada
en visitar pequeñas casitas de madera
sin turismo.
Despertar al borde de la quebrada
de mi pueblo
donde el hambre me arrastra de los ojos
para adentro, hacia el fondo.
Recuperar 
las caricias y los mimos
sobre los guardapolvos de cuadritos.
Porque a veces 
de tanto en tanto
yo no tengo que darles. 
Gusto 
oír tu carga de palabras
pero para dar principio
me obligo 
a toparme con las mías.

                                        

He nacido por tu ingle
por tu pecho
de amor libre
Casi, como una canción de pie 
aplaudida.
O como la primer semilla 
que pariste inesperada.
He brotado de suerte.
He anclado entre lo raigal de tu entrega
contagiosa mirada de interior.
He crecido por la espalda que carga sueños 
ambicionando 
niños 
monte 
tus costumbres 
cantos hasta la madrugada.
He escuchado lo que dicen 
lo que pasó
los que se fueron 
lo que importa y no
lo cotidiano.
He participado de la sangre de tu tala
en el traslado de tu gente.
Hoy la mudanza 
desampara cajas en la basura
mas la pintura blanca
ya no espera llegadas.
Volvés a ser naturaleza
mientras tu historia se desparrama
se vuelve a inventar para mañana
para el cuento de haber sido
de haber dado
de haber gestado a tantos 
como yo
que nacimos por tu boca sin ser nada. 


Amanece como ayer,
amiga
y el niño anida en tu corazón
por tus ojos mira
como te acercas a las cosas cotidianas de la mañana.
Se mueve en todas tus entrañas,
te desordena,
toca tu pelo con ademán de caricia
y te abraza la espalda
donde el dolor de la pérdida se hace más notable y urgente.
Jay va creciendo y te alboroza,
Se alegra, de ser capaz de dar forma sensible
a las ideas y de alterar tu realidad,
con la presencia de su sonrisa copiosa
como pájaros sueltos por el cielo.
Nada impide mi amiga, el regreso de las golondrinas.
Jay te está habitando cada hueso, cada poro, cada paso,
para acompañarte en todos los gestos,
para renacer en tu lucha diaria,
y desde ahí cobra vida
y sale
y te enlaza el alma día tras día
con el maravilloso mundo de llegadas
de cordón umbilical
de remotos besos,
y sigue añorando verte plena y feliz.
Nada impide el regreso de esos pájaros
porque las ausencias definitivas no se salvan
con nada con nadie
No te des por vencida
Sé que Jay
se arraiga en tu memoria,
y se perpetúa
exigiéndote amiga, la entereza y el desafío
de los días por venir.



 


 

 Miriam Fuentes todos los derechos de autor reservados.