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Monumento a la Bandera -Rosario - Argentina


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E s
un honor para Rincón del Poeta publicar
los poemas de este amigo, que brilla en
la red por su sensibilidad y talento.
Es psicoanalista, terapeuta floral,
astrólogo, docente, cantor y letrista de
tangos, poeta, cuentista, crítico de
espectáculos, cronista y diseñador de
páginas WEB. Nació en Peyrano, Santa Fe,
Argentina, el 14 de junio de 1945. Vivió
en su ciudad natal hasta los 20 años
radícándose luego en Rosario. Desde hace
30 años vive en la capital argentina,
desarrollando allí sus múltiples
vocaciones y profesiones. Es autor del
poemario "Lágrima de trébol". También
del e-book “Pura Magia” (en portugués)
en coautoría con Marilena Trujillo con
quien organizó y dirige la WEB de
Concursos Poéticos “A Grande Chance”.
Tiene 5 libros en preparación para ser
editados: tres poemarios y dos de
cuentos. En Internet, es miembro
fundador y director de relaciones
públicas de "El Puente de la Amistad" y
editor de varias revistas del sitio
internacional Astrolabio. Es integrante
del Jurado del concurso literario para
mujeres encarceladas "Projeto zaP!" de
São Paulo, Brasil. Es coordinador y
fundador del IPU en la República
Argentina (Instituto de la Poesía
Universal, con casa matriz en Francia).
Ahora
los invito a disfrutar de:
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Alberto Peyrano
Tesitura
de gotas sobre el techo sonoro
como canción de cuna que arrulla mi
dormir.
Lejos, se oye el peñón del lugonesco
salmo
que se descarga en rayos en la verde
extensión.
El hornero no ensaya su canto como
antaño...
El cielo, cuando llueve, aplaude su
debut
con esta agua que canta su cortina
grisácea
metiéndose en la tierra con las brisas
del sud.
Y la tarde es preludio de una noche muy
larga...
Una noche en que el cielo nos remite a
pensar
que ha venido a la casa descargado en la
lluvia,
que mañana la tierra florecerá en virtud
para dar a los hombres sus frutos y sus
gracias
y seguirá la vida cantando su canción.


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Alberto Peyrano
Casi sin darnos cuenta pasaron cuatro
décadas
llevándose con ellas nuestro sueño
feliz,
pintando poco a poco las testas con
neblina
y empañando en los ojos nuestros años de
luz.
Tu mirada no brilla ya con la promesa
de una noche de lobos mordiéndonos la
sed
ni tu risa se asoma fundida con la mía
ni las manos se acercan a buscar el
placer.
Me revuelvo en lo vano del desencuentro
ingrato
como un bravo guerrero que agoniza
después
de una cruenta batalla donde ganó el
olvido
Y su canto de cisne brota en son de
poema
cantándole a los años que nos vieron
crecer
ya sin luna ni estrellas ni la escondida
sed.
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Alberto Peyrano
Mira esa pampa verde que se abre hacia
el norte
donde estaba tu casa, donde hoy ya no
está
y encuéntrame en mis ojos clavados en
los tuyos
ensayándonos puros en la intensa fusión.
Contempla con ternura la calle que
anduvimos
ésa que nuestros pasos nunca disipó
o aquel árbol de plaza que aseguró tu
espalda
que aún perdura en mi ensueño aunque ya
no esté más.
Observa tiernamente el montón de
ladrillos
desparramados, negros, testigos de la
sed,
que otrora nos cubrían en firme
construcción
con mi alma y tu cuerpo pidiendo más y
más.
Sigue el tiempo su marcha y desgrana los
años,
pone nieve en las sienes y niebla al
recordar
pero yo te rescato de un pasado tan
nuestro
porque crecimos juntos, mano en mano, a
la par.
Por eso te pido recuerdes con ternura
la sincera pureza que ayer nos encontró
frente al verde horizonte, en la plaza
silente,
en la casa que un canto de cisne ya
cantó.
Y si cierras los ojos me verás a tu
lado,
sabrás que la distancia no consiguió
opacar
esa sed que te tengo, que nunca fue
apagada,
esa sed que juntos no supimos saciar.

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Alberto Peyrano
Me inclino a la sombra de este añoso
ciprés
para llenar de hojas secas mis manos.
Deambulando peregrino en búsqueda del
sol
me detengo, sin embargo, a la luz de
este color.
Las contengo en mi palma, tal vez desde
ellas
alguna hormiga se escapa, temerosa e
incierta
mas no importa el habitante furtivo
sino la sensación de apreciar lo
contenido.
Hojas que fueron mecidas por el viento
y cayeron danzando en blandos giros,
tal vez nunca imaginaron que en la tarde
vacía
a unirlas con mis límites yo me
detendría.
Y es ésta la existencia, lo muerto con
lo vivo
coexistiendo sin pausa sobre cauces
dormidos
bajo nubes que pasan sin cesar el
camino,
cambiando sus contornos de vago
difundido.
Y el ciprés me refresca, me descansa, me
place
y recuesto mi testa sobre cuerpo tan
erguido.
Entrecierro mis ojos y mis manos aflojan
liberando las hojas que duermen ya
conmigo.
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Alberto Peyrano
En el silencio abacial
la campana envía a maitines,
se va despertando el día
allá en la tierra del sur.
Los campos se desperezan,
las aves ensayan coros,
el sol promete su rayo
mientras va pintando el cielo
de un tornasolado vivo
que va impregnando las almas.
El hombre labra la tierra
intentando apaciguarla,
que retorne poco a poco
a su promesa de Edén.
Los niños juegan y entonan
sus rondas como hace siglos
ignorando que a lo lejos
está tronando el cañón
y los hijos de la tierra
se masacran sin piedad.
Abro la puerta del templo...
Me recibe una caricia
con el canto de los monjes...
Voces profundas y graves
que no han perdido en los siglos
su alabanza natural.
Me sumerjo en la plegaria
como el peregrino hambriento
que aún le falta llegar.
Y encuentro en el mar de voces
reposo para mi alma,
para el corazón, caricias
y en el sonido del himno
escucho la Voz de Dios.


Alberto Peyrano
La palabra envolvente
de tu rosa encarnada,
me asume en mil paisajes
de jirones de éxtasis,
que reflotan su esencia
danzando con tu imagen,
sobre una playa inmensa
rodeada por montañas.
A lo lejos, el cóndor,
vigilante y eterno
ha incorporado en su ojo,
la caricia infinita
ésa, con que el amor te ha nutrido
en esta noche bella,
de poema y sentidos.
Y despliega sus alas
en danza con los vientos,
formando en el paisaje
caracolas ardientes,
que penetran cantando
tu garganta extasiada...
Tu vientre de sirena,
tu grito de follaje
tu pupila de cielo,
tu llama de mujer
gesta en un instante,
ésta palabra en danza,
que se incrusta en la piel.
La Música de esta Página
"Los
pájaros perdidos"

Alberto
Peyrano todos los derechos de autor reservados.
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