Costa
de Montevideo- Uruguay-
Conocí
a Radamés Buffa en una de las tantas
listas literarias de Internet, y me
maravilló con sus letras. Este Rincón
de Amigos se engalana para recibir a
Rada como lo conocemos cariñosamente. Nació en Montevideo, Uruguay, un 20 de agosto de
1952. Según el mismo nos cuenta: " Hacía frío, me contaron, claro, no sabría decirlo de lo
contrario". Pasó o la escuela y el
Liceo pasaron por
él.. Fue a la Universidad, y se tuvo
que ir... Y
ahora te invito a conocerlo a través de:
Los errores son aparte
pétalos ausentes
Radamés
Buffa todos los derechos de autor reservados.




Luego a la vuelta hizo el Profesorado de Historia, en el Instituto de Profesores Artigas, egresó y
se recibió en 1980, ejerció y ejerce, pues este hábito o profesión, se haga lo que se haga
lo abandonará hasta la muerte, es como la Poesía.
Desde adolescente, 15 años, quizás 16, cuando escribió su primer esbozo o garabato consciente. Pero le dió
desde el comienzo, a la Poesía, a la narrativa.
Su estreno público, para llamarlo así, fue en Discodromo Show, aquel programa estupendo de Radio Sarandí, CX8, dirigido por el ya legendario Rubén Castillo ;
(ahora 690 AM), todo un cambio para lo que es
Uruguay. Allí un cuento de su autoría, fue seleccionado
en el concurso "Cuentos para oir", se
llamaba "La conciencia".
Publicó tarde en la Revista Trova en 1980, unos poemas "Definición", "El
Cóndor", entre otros, y luego un cuento, que llegó, aunque Ud. no lo crea hasta México, por 1981-82 apareció en "El excelsior" de Ciudad de México, el cuento era "La inocencia".
Tuvo una fugaz aparición en el Suplemento del ex- Diario El Día, "La Semana" y...
Entró en Internet, y fue publicando en la Web, en Revistas Electrónicas, LETRALIA, tierra de
letras (Venezuela), ARCHIVOS DEL SUR (Argentina), GENTE CON
TALENTO (Colombia), MIND FIRE (EEUU), KORDON
y LA LUPE (Argentina), así como en varios foros y otras revistas.
¿Y ahora?, en la actualidad
modera, con otros compañeros de Internet, uno de los foros "LA ESQUINA DE LAS
LETRAS" de Argentina, e
intenta publicar un libro, que se llama "TEMBLOR DE TIERRA, Cuatro
Movimientos.
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y parte
Digas o no
hagas
como tajo cosido
en la memoria.
Dicho está y se queda
como una barra de hierro
clausurada ahí.
Pero queda el fósforo
y el silencio
de los calendarios.
cr. Dentro Rada. Radamés.![]()

La espina en la tarde nos mira
mira la mañana la espina
la mañana es la espina de la noche
como un silencio el cajón de cedro
Vicente
cuando estaba la ardilla sobre el árbol
con la nueces en el parque
en los árboles quitando cáscaras
mientras estabas quieto en el silencio
de la espina de la noche
Vicente
la nieve con la nieve
como el blanco con el blanco
en esa casa de madera la escalera
contigo sentados en los escalones de la casa
en el árbol de la calle una ardilla con su nuez
mientras voy sin aire como perforado
cada vez que llego para verte con el traje castaño
callado como un muro en tu callejón de cedro
Vicente
cuando hablan en inglés con cerrado arrastre
esa lengua extranjera para la conversación en la escalera
mientras la ardilla come su nuez en la vereda
para hablar como hablamos solos
porque estamos lejos muy lejos
cortados por el brillo de la nieve hecha hielo
con helado vendaval en las entrañas
mientras estás duro de muerte en tu cajón de cedro
Vicente
© Rada, Montevideo, 29/05/04, Uruguay.
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blancos y amarillos
como margaritas
en un pentagrama
vacío y sin tinta
así
como cascada montañosa
donde aún se mira una novia
son los tubos más bellos
la iglesia más grave
oníricos eslabones
así
son
así
suavidad polar
capullo de seda
intangibles
inasibles
incomparables
así
palma
mapa único
susurro piano
pétalos
en mi boca
dedos
como cisnes
© Rada. Montevideo, 13/6/04, Uruguay.
Un día decidí dejar el día,
ese árbol tranquilo y su sombra fresca,
esa magnolia de ruegos violáceos.
Esgrimí la espada amanecida
y me lo digo: “déjalo,
huye de la hebra dorada”
Levanto la templanza de un sajón en la batalla
y trepido en la tierra los caballos sudorosos.
Suelto sus crines y relinchos
como flechas quemadas por la luz.
Un día decidí dejar el templo,
el calendario ciego,
y lo dejé.
Me olvidé del tambor
por un silencio limpio,
y lo abandoné como un novio,
que refleja y me refleja en el lago.
Cambié su vértigo cada vez
y otra vez, por tu vestido elegante,
por la seducción de los grillos,
por tu caricia de seda.
Mientras ellos relinchan
y sollozan, cuando cansados
se inclinan ante ti,
dueña del círculo,
llena, como en los blancos
redime y explota,
un amante eterno.
Vuelvo contigo,
en el cielo de negros azulados,
en ese corredor de labios,
como en los cuentos,
eres la pasión del fondo,
el parto y la otra cara,
señora.
© Rada, Montevideo, 18/09/04, Uruguay,
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El temblequeo no es por los nervios ni por el frío
Parece un ventilador sin oxígeno
independiente
desenfrenado trazo de la mano
ámbar en un vaso
y otro
y el hielo
con el ámbar
desparramado y encima
Los borrones
la traición de la memoria
culpable
el otro sol
otro cuento ese día
otra mentira
sobre la mentira
la mentira hasta la noche
La tristeza
la vacuidad del vaso
la superficie
y el mandoble
del intrépido héroe
en un mostrador
Una lengua enorme
mientras dentro
se apaga el silencio
y el delirio
Una cucaracha
se arrastra nuevamente
como si nada hubiera pasado
© Rada, Montevideo, 20/10/04, Uruguay.

El amor crepuscular
es o dicen que es
persistente
Cuando los 50
en adelante
y más
como la corteza del pan
que no es miga
y tiene borde
Pero
puede suavizar
los tumultos en lagos
como las banderas
de los labios
aún durmiendo
El amor maduro
es o dicen que es
como un durazno
con la piel
más piel
y dulce
con esa pulpa
que despega
entre los labios
el carozo
El amor tranquilo
es o dicen que es
como los pasos
depende
cuanta madera
cuanta cáscara
hayan tendido
en las noches
o
en las mañanas
o
en las tardes
al sol
perdidos en la playa
en la orilla
o
entre las olas
casi ahogándose
depende
de
una exquisita
alfombra
al costado
una almohada
un temblor
y
del cuanto
es o dicen
que es
un amor crepuscular
o
maduro
o
tranquilo
pero
es como todo
depende
de los años
y de los amores
o de cada uno
sin espacio
ni vejez
como el colibrí
sobre las flores.
© Rada, Montevideo, 29/10/04, Uruguay.
Cuando la doy vuelta se me cae
la madrugada perseguida tanta veces
por ella.
Inquieta por guardar mi cabeza
sobre su lienzo blanco y un toque
de plancha, sin dureza, llueve.
A veces, si la sacudo un instante,
me devuelve chispas rápidas y fugaces,
como en esas noches de insomnio,
que espero el sueño contando
luces en la ventana.
Ella me dice: "¡Por favor!
no quiebres, no mojes"
Este almidón del cisne,
esta colección de asuntos,
sobre un lecho de lana,
que un gorrión escondió
como su nido de plumas
al sur de la mañana.
© Rada, Montevideo, 5/11/04, Uruguay.
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