Ana vive en la ciudad de Puebla-México. Es licenciada en Medicina y en Psicología, en cuyo ámbito desarrolla su actividad en la especialidad de la Psicología Geriátrica.

Entre sus aficiones están :
tocar el piano, y escuchar  música, instrumental, clásica ligera, y balada romántica; la lectura, novela histórica y ciencia ficción, el deporte, natación, ciclismo, caminata; la conservación y el disfrute de la naturaleza.
Le encanta y le inspira más que nada, observar los amaneceres y las puestas de sol, dejando que sus sueños viajen por el azul del cielo, para escribir acerca de algunas de las formas como se manifiesta el amor, que para ella es de los dones, el más maravilloso que tiene la vida.
Mujer sensible, romántica, cariñosa y sentimental, que nació un 14 de abril, del signo de Aries, gusta de escribir para compartir sus sentimientos.

Aficionada a la lectura desde la niñez, en sus ratos libres gusta de escribir cuentos para niños,  y, últimamente, practica con diáfana desenvoltura un tipo de poesía subjetivo-romántica, que se manifiesta en una lírica pletórica de ternura y humanidad.

 
«Algunos de mis poemas van dedicados al Amor, que de una u otra forma, ha llenado el espacio en cada momento de mi vida, y que me ha dado el material del cual están hechas las ilusiones para escribir mis versos» Ha afirmado. @n@

(por: José Antonio Molero. Benavídes)

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Aquí me encuentro
sobre las alas de un poema
como mariposa de viento en el viento
pasando lista a todas nuestras caricias
y a todos nuestro besos.

Saboreando tus huellas digitales en mi lecho
besando el oro de tu piel de arena y playa
robándome los secretos de tu cama.

Aquí me tienes
encontrando mi eternidad en un momento
aprendiendo tus caricias de memoria

Con tus besos provocando
caprichosos sueños
que me electrizan de gozo
si tu piel conversa con mi cuerpo.

Aquí me encuentro
hablando de placeres sin reposo
derritiéndote con besos la piyama
cuando tocas los resortes adecuados
haciendo a mi corazón galopar desbocado.

Aquí me tienes
nuestras bocas poco a poco
mordisqueando las distancias
dando rienda suelta al impulso de amarse

Aquí me encuentro
con tus besos
que deslizas transparentes
sembrando inquietudes en mi cuerpo.

Nuestras llamas se queman mutuamente
mientras dices insinuante...

!Ven
devoremos juntos la manzana
del jardín de los deseos.

Ana Luisa Arellano Excelente

Hoy llueve profunda tristeza en mi alma
se me oscurece el corazón y el pensamiento
por la necia costumbre de vivir de tu recuerdo
que me envuelve entre su bruma y
me besa, inevitablemente todo el tiempo.
Hoy
sé que fui una triste pesadilla
queriendo convertirse en sueño,
tu amor era sólo un espejismo
inalcanzable siempre.
Hoy
tu amor
que me hizo levantarme de la nada
me mira desde su puerta dorada,
como un ídolo de piedra
y no me dice nada.
Dejaste que te besara como se besa un sueño.
Con un beso que quedó preso en el tiempo
y no se termina nunca.
Hoy
Mi corazón se marchita entre las sombras
de mi pena, muriendo poco a poco
sin la magia de tu presencia.

Te amé tanto!
En forma tan insospechada
que a veces me imaginaba
que tú también me amabas
y vivía sólo para mirarme
en el liquido cristal de tu mirada.
Hoy
mis ilusiones rotas por el soplo fatal del olvido
arañan mi corazón polvoriento,
con el eco fugaz de lo que fue mi frágil sueño
que me hizo imaginar un final diferente para mi cuento.
Hoy
sólo aletea en mi cielo el pájaro negro de la pena
que se agazapa en mi pecho
y me hiere
y me quema.
Hoy
no sé olvidar tu amor
que me hizo sentirme viva
que me enseñó a comprender
que soy alguien y no sólo algo
Que me hizo ver de frente al amor
con una sola mirada.
Hoy
no sé olvidar tu ser
que fue el amor en persona
que me elevó por los cielos
con tan sólo un simple ¡hola!
Con esa sonrisa tuya diferente y cegadora
con la fuerza y el encanto
de arrojarle en cara al viento
inquietudes
dudas y temores
que me estremecen...
Hoy
que se escapa de mis manos
el perfume azul
de tu recuerdo amado.

Ana Luisa Arellano Excelente


En mi vida fuiste tú
como un poema tierno
como una obra maestra
de tu propio arte arte

Como una mezcla de luz y sentimiento
que me agitaba
como un torbellino agita el viento

Por ti el día aprendió a reír conmigo
y aprendieron a brillar
las lumbres en los cielos

Alma de satín y plata
donde se fundía lo antiguo
con lo nuevo

Por ti llegó hasta mi alma la poesía
surcando los espacios
en alas de tu brisa

Por ti pintaba el sol de mil colores
la luz de la mañana envuelta en llamas

El viejo sol que nos miraba
felices retozar bajo su techo de oro
abrazados como la luna y el cielo

De pronto plegaste tus alas
y te marchaste en silencio

Se termino tu amor sin orillas ni horizontes
Cayeron sobre mí las perlas líquidas del cielo
quedé tan desolada
como una hoguera que se apaga

Todo mi amor, se transformo en tristeza
y ahora vaga errante, por las cumbres
y los fondos de los mares

¿Como volver a atar los hilos del amor perdido?
Criatura de alas doradas que perdió su rumbo
como piedra exiliada por el cielo

El misterioso infinito se abrió a sus pies
y huyó cual mariposa hacia la nada.

Acorralada en el reloj de tu partida
cada arco iris que contemplo
me parece muerto

Y envuelta en mil dormidas soledades
me afano en conseguir mentiras nuevas

Que no están escritas
en las medidas del tiempo
ni en los mapas de tus sueños

Ana Luisa Arellano Excelente

 


Decir adiós...
es negar este amor ,
mientras me dejo morir,
porque amarte es imposible.

Es enterrar vivo un amor
más fuerte que la propia muerte,
que no se deja morir
por más que matarlo intente...

Es casi como decirte hasta nunca ,
y poner sobre tu altar
un puñado de mis cenizas,
mientras, cobarde, el corazón
se estremece en mis entrañas.

Decir adiós...
es tener el corazón
tapizado de un dolor
que apuñala mis heridas
y no me quita la vida.

Es perderme en el laberinto
de mis amargas penas,
mientras me dices adiós ,
cuando sé que marcharte
no quisieras.

Decir adiós...
¡es aterrador! ¡Es espantoso!
Es romper con una parte de mi historia,
la más feliz, llena de vida interior
y luminosa.

Es continuar avanzando,
sacando fuerzas del dolor,
y sonreír al pasar
como si nada malo sucediera.

Decir adiós...
es llegar con temor
al siniestro momento
de la despedida,
en que más feliz sería morir
que cambiar las galas de tu amor,
por el harapo de tu partida.

Es dejar perder tu don perfecto
de brindar afecto y compañía,
formalizando mi soledad
en un lugar desierto
de tus besos y caricias.

Decir adiós...
es dejar sin escribirte mil poemas,
porque se escapa
tu amor de entre mis manos,
volviendo en oruga gris
la mariposa de luz que fui.

Es saber que toda tu magia
la compartiste conmigo,
que la he perdí,
y ya no es nuestra para siempre.

Decir adiós...
es habitar un infierno,
cuya única ventana mira

Ana Luisa Arellano Excelente

 


Al Amor no es posible
verle directa y detenidamente
pues cuando al fin lo enfocas
ya se ha ido

Hay que activarlo,
percibirlo inadvertidamente
con el rabillo del ojo
conjeturarlo, deducir que
estuvo frente a uno

No por la evidencia física de los sentidos
sino por la imperceptible huella
que ha dejado al irse

De su ausencia
hay irrefutables pruebas
cielos incoloros, sol indiferente
pupila que se oscurece,
rayo de luz que mata
agonía que en llanto estalla
dolor de romper los lazos
temor a la soledad
oscuro silencio en la noche
que pesa más que el mudo entero
y nos lleva en su montura
al desconocido reino
de un universo
que se convierte en humo

En este caldo de cultivo
se produce un monstruo nuevo...
!El rostro triste del amor!

Ana Luisa Arellano Excelente

 

 




 





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